Lo esencial en 30 segundos
- Tres motivos concentran la mayoría de llamadas: pedir, cambiar o anular una cita
- Automatizar esos tres devuelve a recepción el tiempo que pasa al teléfono en lugar de atender al paciente presente
- Una IA nunca da consejo médico — ni triaje de síntomas, ni «¿es grave?». Es un límite legal
- Los datos de salud son sensibles según el RGPD
Lo que hace realmente una recepción dental
La gran mayoría de las llamadas caben en tres frases. No requieren competencia clínica, solo una agenda al día y dos minutos. Pero llegan en oleadas a las 9h y a las 14h, justo cuando hay pacientes esperando en el mostrador.
Lo que se automatiza bien
Pedir cita, con el motivo elegido de una lista que tú defines y huecos acordes a la duración real del acto.
Cambiar y anular. Es el mayor beneficio y el más subestimado: una anulación no gestionada es un sillón vacío.
Los recordatorios, que reducen mucho las citas no acudidas.
Las preguntas administrativas.
La línea que no hay que cruzar
Ningún consejo médico, nunca.
Ningún triaje de síntomas. Decidir que un paciente es urgente a partir de una descripción telefónica es un acto clínico.
Ningún dato clínico.
Un humano siempre accesible. Un dolor dental agudo no se pone en espera.
RGPD en la práctica
Una cita con un profesional sanitario revela un estado de salud: dato sensible. Exige minimización, información al paciente, plazo de conservación definido, contrato de encargado de tratamiento y atención a los requisitos de alojamiento.